¿Por qué nació Diario Imperfecto?
Las manualidades siempre fueron mi refugio en los momentos difíciles. Ese lugar donde las manos hacen lo que la cabeza no puede.
Crecí con ese scrapbooking de antes: guardar un boleto de cine, pegar el envoltorio de un chocolate, una hoja seca, algo roto, algo sentido.
Sin reglas. Sin presión. Sin que tuviera que quedar lindo.
Con el tiempo entendí algo: hacer algo con las manos de verdad ayuda a calmar la mente. No porque sea mágico, sino porque por un rato sacas todo de adentro.
Diario Imperfecto nació de esa necesidad. De crear un espacio seguro para soltar sin presión, sin evaluación y sin exigencias.
Un lugar donde no tengas que hacerlo bien. Solo hacerlo tuyo.
— Iris